Camariñas, ciudad de las palilleiras

Galicia es un lugar de leyendas y la Costa da Morte tal vez la que más. Dos cosas son sabidas por todo el mundo, que estas costas han visto muchos naufragios a lo largo de su historia y que en el pueblo de Camariñas, las palilleiras hacen los encajes de bolillos tan hermosos o tal vez más que los de Italia.

La leyenda que se cuenta en el pueblo de Camariñas es que una italiana, que fue la única sobreviviente de un naufragio sintió tal agradecimiento por los pobladores de Camariñas que decidió enseñarles todos los secretos de la elaboración de encajes a las mujeres de los pescadores, quienes hasta el día de hoy se han mantenido en la actividad.

Otra versión plantea que el desarrollo de la actividad en la Costa da Morte es el producto de los intercambios comerciales que se realizaban en el siglo XVI con otras regiones del mundo, particularmente con Flandes.

Cualquiera de las versiones sobre el origen de las palilleiras puede ser válido, pero lo que sí es verdad es que estos  trabajos que requieren de unas dosis excepcionales de dedicación y paciencia, fueron pasados de generación en generación entre las mujeres de Camariñas que aprendían al ver hacer, al ayudar a sus madres y a sus abuelas en esta labor que aportaba un adicional para la manutención de la casa.

Pero algunas cosas han cambiado en el modo de transmitir las enseñanzas de elaboración de encajes y una de ellas es que hoy en día esta tradición forma parte del conocimiento que se imparte en las escuelas municipales del encaje que existen en la  localidad. La idea es que no se pierda la tradición y que los logros obtenidos mediante las actividades organizadas entre la asociación de palilleiras y las autoridades locales, logren conservar en el tiempo la estampa más característica de Camariñas, como lo es el ver a las palilleiras sentadas en los portales manejando con destreza los bolillos.

En esta localidad de Galicia el encaje tiene su museo pero no por ello es esta una actividad que se haya quedado en el pasado, pues cada año desde 1991 organizan la Mostra do Encaixe  de Camariñas, con el que buscan darle visibilidad internacional a su labor, invitando a diseñadores internacionales y locales a presentar sus creaciones en los desfiles de moda que tienen lugar durante el encuentro, teniendo como única condición que los encajes sean incorporados en el diseño.

Aunque las palilleiras reconocen que el encaje de bolillos pasó por épocas malas, buenas y excepcionales, lo que sí tienen claro es que no quieren que la actividad decaiga y es por ello que la mayoría de las mujeres saben manejar los bolillos. Como dice Concha, una mujer que se dedicó durante años a trabajar como administrativa en una empresa de cerrajeros 24 horas, lo que bien se aprende nunca se olvida y esto de los encajes de bolillos es como aprender a andar en bicicleta, lo aprendí de niña y ahora cuando quiero desestresar, me pongo  palillo a palillo y van fluyendo los diseños como si nunca hubiese dejado de hacerlo.

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