¿Peligran las riquezas marinas de la Costa da Morte?

Galicia y especialmente la Costa da Morte está afrontando una compleja dualidad provocada por una serie de medidas y restricciones que fueron aplicadas en pro de preservar el ecosistema marino pero que están mermando la productividad pesquera de la zona. Es bien sabido que la actividad pesquera y marisquera es el bastión más importante de la economía de las costas de Galicia, por lo que cuando este sector se ve afectado de manera notoria dicha afección influye ampliamente en todo el ámbito económico de la provincia.

Se adoptaron una serie de restricciones como el recorte de la cantidad de barcos marisqueros de gran magnitud y la prohibición de los métodos de respiración asistida para el proceso de recolección y extracción de mariscos, que han provocado la baja considerable de muchas de las riquezas y recursos que ofrece la costa.

Actualmente, dado a las prohibiciones y reglas anteriormente mencionadas, la gran mayoría de las naves que se encuentran operando en el mar de la Costa da Morte son pequeñas y artesanales embarcaciones que no dan abasto en lo que respecta al mercado de productos como la almeja, el pulpo, el longueirón y los mariscos.

Los pescadores y marisqueros de la Costa da Morte se encuentran muy preocupados con las nuevas y venideras normativas que se han implementado en lo que respecta a la explotación de los recursos marítimos de la zona, ya que esta actividad económica forma parte de la historia de las costas de Galicia y ha contribuido notablemente en el crecimiento y desarrollo de la misma, por lo que resulta inexplicable las pretensiones de dichas normativas que indudablemente amenazan con exterminar la producción pesquera y marisquera de la Costa da Morte.

Los profesionales de la industria marisquera y pesquera de la Costa da Morte comprenden que deben efectuarse planes y proyectos para garantizar el futuro de esta actividad productiva, ya que se ha registrado científicamente como en muchas playas que antiguamente estaban abarrotadas de mariscos, actualmente están desprovistas de este recurso marino, no obstante, imponer medidas estrictas y drásticas sobre la explotación de dichos recursos no es la solución para el problema.

Como menciona el gerente de la empresa Fontaneros, lo ideal es que los pesqueros y marisqueros de la Costa da Morte dialoguen con las autoridades encargadas de imponer dichas legislaciones para lograr un acuerdo mutuo que permita la preservación del ecosistema marino y de los recursos del mar pero que a su vez no afecten drásticamente la actividad productiva que es realmente importante en la economía de Galicia.

No se puede ocultar el daño que le produjo los años de explotación indiscriminada de los productos y riquezas del mar de la Costa da Morte y un claro de ejemplo de lo anteriormente mencionado es el pulpo, el cual es un rubro muy importante para la gastronomía y la alimentación de los habitantes de la localidad pero que en los últimos años cada vez es más esquivo para los pescadores, quienes deben conformarse con la pesca de ejemplares pequeños de menos de dos kilogramos de peso, los cuales no poseen un mercado tan remunerable como los ejemplares de mayor tamaño.

Originally posted 2019-04-01 12:10:35.

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Camariñas, ciudad de las palilleiras

Galicia es un lugar de leyendas y la Costa da Morte tal vez la que más. Dos cosas son sabidas por todo el mundo, que estas costas han visto muchos naufragios a lo largo de su historia y que en el pueblo de Camariñas, las palilleiras hacen los encajes de bolillos tan hermosos o tal vez más que los de Italia.

La leyenda que se cuenta en el pueblo de Camariñas es que una italiana, que fue la única sobreviviente de un naufragio sintió tal agradecimiento por los pobladores de Camariñas que decidió enseñarles todos los secretos de la elaboración de encajes a las mujeres de los pescadores, quienes hasta el día de hoy se han mantenido en la actividad.

Otra versión plantea que el desarrollo de la actividad en la Costa da Morte es el producto de los intercambios comerciales que se realizaban en el siglo XVI con otras regiones del mundo, particularmente con Flandes.

Cualquiera de las versiones sobre el origen de las palilleiras puede ser válido, pero lo que sí es verdad es que estos  trabajos que requieren de unas dosis excepcionales de dedicación y paciencia, fueron pasados de generación en generación entre las mujeres de Camariñas que aprendían al ver hacer, al ayudar a sus madres y a sus abuelas en esta labor que aportaba un adicional para la manutención de la casa.

Pero algunas cosas han cambiado en el modo de transmitir las enseñanzas de elaboración de encajes y una de ellas es que hoy en día esta tradición forma parte del conocimiento que se imparte en las escuelas municipales del encaje que existen en la  localidad. La idea es que no se pierda la tradición y que los logros obtenidos mediante las actividades organizadas entre la asociación de palilleiras y las autoridades locales, logren conservar en el tiempo la estampa más característica de Camariñas, como lo es el ver a las palilleiras sentadas en los portales manejando con destreza los bolillos.

En esta localidad de Galicia el encaje tiene su museo pero no por ello es esta una actividad que se haya quedado en el pasado, pues cada año desde 1991 organizan la Mostra do Encaixe  de Camariñas, con el que buscan darle visibilidad internacional a su labor, invitando a diseñadores internacionales y locales a presentar sus creaciones en los desfiles de moda que tienen lugar durante el encuentro, teniendo como única condición que los encajes sean incorporados en el diseño.

Aunque las palilleiras reconocen que el encaje de bolillos pasó por épocas malas, buenas y excepcionales, lo que sí tienen claro es que no quieren que la actividad decaiga y es por ello que la mayoría de las mujeres saben manejar los bolillos. Como dice Concha, una mujer que se dedicó durante años a trabajar como administrativa en una empresa de cerrajeros 24 horas, lo que bien se aprende nunca se olvida y esto de los encajes de bolillos es como aprender a andar en bicicleta, lo aprendí de niña y ahora cuando quiero desestresar, me pongo  palillo a palillo y van fluyendo los diseños como si nunca hubiese dejado de hacerlo.

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