Mucha vida en A costa da Morte

Tal vez sea uno de los lugares más mágicos de todo el mundo. Algo hay de especial en A costa da Morte, no hay más que adentrarse en sus vertiginosos acantilados, en sus bosques de cuentos de hadas; pasear por sus rías de aroma extremadamente gallego; frecuentar la ruta de los faros e impregnarse de la vida de los marineros. Aquí la naturaleza, por fortuna, todavía manda y es capaz de regalar al visitante estampas que no olvidará jamás.

Entre Roncudo y el cabo Finisterre, esta región costera del noroeste de la Península Ibérica, ubicada en la provincia de A Coruña, ofrece multitud de actividades llenas de vida. Una enorme cantidad de rutas y veredas, de misterios y bellas certezas, seducirá sin duda a quien decida escrutarlas. El pequeño enclave de Lires puede ser un buen punto de partida para cualquier destino por el que se opte; Lires es una aldea cuya esencia nada tiene que ver con otras similares, pues es un lugar hospitalario, tranquilo y capaz de albergar una paz y un relax que carecen de parangón.

Desde Lires, todo lo que podremos encontrar serán imágenes propias de películas. Qué se puede decir de las Caldeiras do Castro, esa concatenación de cascadas idílicas y de piscinas totalmente naturales y transparentes que se forman gracias al río Castro. Cerca también de allí encontraremos el Faro de Muxía, que exhibe al visitante unas vistas excelsas y únicas. Aquí disfrutaremos de A Costa da Morte en toda su plenitud.

Mejores perspectivas de lo impactante del lugar del que hablamos las obtendremos desde lo alto del cercano Monte Facho; toda la costa, a vista de pájaro. Las embestidas del mar contra los acantilados que sostienen al Faro de Touriñán y los hermosísimos atardeceres de los que la playa de Nemiña presume son otros de los puntos de interés estético y paisajístico de esta zona.

Originally posted 2016-10-18 07:39:28.

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